Finalidades

ADEME

Desde finales de los ochenta un colectivo de profesores (Primaria, Secundaria y Universidad), junto con asesores y formadores de diferentes instituciones de apoyo a la mejora de la escuela, viene trabajando sobre diversas ideas y experiencias relacionadas con la denominada formación en centros, innovación y desarrollo curricular basado en la escuela. A partir de 1990 hemos creado como foro de reflexión y contraste de experiencias un grupo de trabajo, constituido legalmente en Asociación (ADEME. Asociación para el Desarrollo y Mejora de la Escuela) que periódicamente mantiene encuentros para profundizar la reflexión teórica e intercambiar las distintas experiencias que se realizan inspiradas en estas ideas y formas de trabajo.

Desde nuestros planteamientos iniciales, entendimos que la práctica cotidiana de la enseñanza merecía ser considerada como tema y contenido relevante de formación del profesorado, al tiempo que el núcleo de un desarrollo curricular innovador orientado a la mejora. Los centros eran pensados como lugar de aprcndizaje no sólo para los alumnos sino también para los propios profesores, trabajando cooperativamente. Reconstruir la cultura escolar y profesional de los centros escolares era apostar por un tipo de relaciones de colaboración entre los mismos profesores, y entre éstos y los asesores y agentes de apoyo externo. Hemos asumido que una escuela en la que sus profesores se posicionan, analizan, comparten y hacen esfuerzos por mejorar la educación puede ir desarrollándose como un centro que intenta cumplir su misión educativa desde un clima, una cultura, una preocupación y una postura que indaga, debate y persigue, de modo explícito y como un todo, la mejora progresiva de la misma.

Esta serie de metas y aspiraciones son congruentes con determinadas concepciones sobre la innovación y la formación del profesorado así como sobre algunas ideas particulares sobre los centros escolares y el desarrollo del curriculum. Su traducción en la práctica, siempre compleja y problemática, ha supuesto para nosotros la utilización de ciertos principios de procedimiento metodológicos, en una línea, muy abierta y flexible por lo demás, de «Desarrollo Curricular Basado en la Escuela», «Autoevaluación institucional», «Mejora de la escuela», «Desarrollo profesional centrado en la escuela» o «Desarrollo organizativo». Han sido, quizá, el movimiento de mejora de la escuela, en su versión de Revisión Basada en la Escuela, y el Desarrollo Organizativo los que han contribuido inicialmente en mayor medida a orientar, metodológicamente hablando, este tipo de trabajo de los centros, como viene a recoger el propio nombre del Grupo.

Premeditadamente los encuentros suelen tener un alto grado de informalidad, pues desde el principio se tenia claro que no pretendíamos constituir «otro foro» formal de los que afortunadamente ya existen, ni limitados a profesores universitarios. Por eso han participado profesores y asesores que trabajan en los distintos niveles y funciones del sistema educativo. Los encuentros celebrados se han estructurado, en general, en dos grandes dimensiones: (a) Un tema monográfico que unificara la reflexión conjunta del encuentro; y (b) Una parte abierta dedicada a exponer y comentar las experiencias prácticas desarrolladas por los diversos grupos/colectivos en torno a lo que se llamó inicialmente «modelo de proceso» de Desarrollo Curricular Basado en la Escuela.

De este modo se va disponiendo de un marco metodológico general, y unas señas de identidad teóricas, que permiten facilitar en la prácticas procesos y actividades de formación orientadas a la reconstrucción interna de los centros escolares con los que se trabaja. Dicho modelo teórico y práctico, sujeto a revisión y ajuste en contraste con la realidad, apuesta por una formación centrada en la práctica, que promueva el análisis, la crítica y la toma de decisiones oportunas, realizada cooperativamente por los profesores del centro con el posible apoyo coyuntural de agentes externos, y orientada a la mejora de la educación de los alumnos y del propio aprendizaje institucional del centro.

Durante estos años se ha ido revisando algunas de las concepciones y aspiraciones iniciales, y sacando conclusiones importantes en relación con qué es lo que puede significar esta forma de trabajo formativo para los centros y profesores, cuales son algunas de sus posibilidades y cuales sus dificultades, paradojas e incluso contradicciones. Al mismo tiempo, el grupo se ha ido posicionando críticamente con algunas distorsiones que, desde nuestra perspectiva, ha sufrido la formación en centros al ser definido y desarrollada de determinadas maneras por la Administración. Si bien se mantiene una parte importante del discurso que permitió justificar esta opción de formación, también en la actualidad se es consciente de algunos de sus matices, su acercamiento y desarrollo con los centros; y de ciertas condiciones de diversa naturaleza que deben concurrir para que su incidencia en la cultura y la práctica escolar sea no sólo más significativa sino -al tiempo- más relevante.

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Banksy. Lluvia